La milanesa argentina es más que un simple plato: es un emblema cultural con profundas raíces en la herencia gastronómica del país. Introducida por inmigrantes italianos entre las décadas de 1860 y 1920, esta rebanada de carne empanizada y frita se ha convertido en un clásico apreciado en toda Argentina. Tradicionalmente hecha con carne de res, pollo o ternera, la milanesa refleja una mezcla de influencias italianas y austriacas, similar a la cotoletta alla milanese o el escalope vienés. Hoy en día, es un plato versátil que se disfruta de diversas maneras, ya sea servida con un simple chorrito de limón, como milanesa a la napolitana con salsa de tomate, jamón y queso, o incluso como un contundente sándwich. Este plato humilde pero icónico sigue siendo una parte preciada del panorama culinario argentino.
Ingredientes:
- 1 kg de carne de res (filete de cadera, de costado, cuadrado o de falda)
- 4 huevos grandes
- 2 dientes de ajo, finamente picados
- 2 cucharadas de perejil picado
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharadita de mostaza
- 300 gramos de pan rallado (puede utilizar panko o pan rallado sin gluten como alternativa)
- Aceite de maíz o girasol para freír
Método:
- Mezcla de ajo y perejil: En un tazón pequeño, mezcle el ajo y el perejil finamente picados con una cucharadita de mostaza.
- Mezcla de huevos: Batir los huevos en un tazón grande. Agregar la mezcla de ajo, perejil y mostaza, junto con sal y pimienta al gusto. Remover bien para integrar.
- Preparación de la carne: Retira el exceso de grasa de las rebanadas de carne. Golpéalas suavemente hasta que tengan un grosor de aproximadamente 6 mm. Sumerge cada rebanada en la mezcla de huevo, asegurándote de que queden bien cubiertas. Deja marinar la carne en la mezcla de huevo durante unos 5 minutos.
- Empanizar la carne: Retira la carne de la mezcla de huevo y deja escurrir el exceso. Cubre bien cada rebanada con pan rallado, presionando firmemente para asegurar una cobertura uniforme. Para una textura más crujiente, repite los pasos del huevo y el pan rallado.
- Freír: Calentar el aceite en una sartén grande a fuego medio (180-190 °C o 350-375 °F). Para comprobar la temperatura, echar una miga de pan en el aceite; debería chisporrotear al instante. Freír las milanesas por tandas, cocinando cada lado de 2 a 3 minutos hasta que estén doradas. Evitar saturar la sartén.
- Escurrir y servir: Coloque las milanesas fritas en un plato con papel absorbente para escurrir el exceso de aceite. Sírvalas calientes con gajos de limón, papas fritas o puré de papas.
Opción horneada:
Para una versión más ligera, precalienta el horno a 200 °C (390 °F). Coloca las milanesas empanizadas en una bandeja para hornear precalentada y hornea durante unos 20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo, hasta que estén doradas y bien cocidas.
Variaciones:
- Milanesa a la Napolitana: Después de freírla, coloque la milanesa en una bandeja para hornear. Cubra con salsa de tomate, una loncha de jamón y queso mozzarella. Hornee o gratine hasta que el queso se derrita y burbujee.
- Milanesa a Caballo: Cubre la milanesa frita con un huevo frito para una comida más abundante.
- Milanesa vegetariana: Sustituya la carne por rodajas finas de berenjena o proteína de soja. Siga los mismos pasos para rebozar y cocinar.
La milanesa argentina ofrece infinitas posibilidades y está profundamente ligada a las tradiciones culinarias del país. Ya sea frita o al horno, con salsa de tomate o simplemente con...
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